Las buenas costumbres alimentarías, son los pilares fundamentales en la salud y bienestar del hombre. La principal fuente de energía para el buen funcionamiento del cuerpo humano son los alimentos. Por eso para que las dietas sean efectivas deben cumplir con ciertos postulados: cantidad, calidad, armonía y adecuación.
Siempre aconsejamos que sea un profesional médico quien indique un régimen alimentario, por su capacidad de interpretar según: edad, peso, talla, actividad física, qué alimentos debe aumentar o disminuir en la ingesta; como así también aportar todas las herramientas necesarias para modificar conductas en forma progresiva, sostenida, sin causar inhibiciones en el paciente.